Encalado, azulado

El encalado ha estado presente en mi infancia y ha dejado en mí una marca indeleble (Ceuta, Córdoba y ahora La Mancha).

El azul o azulete que mi madre empleaba para que las sábanas tuvieran un blanco más marcado e intenso.

El Viaje a Baleares y esas fachadas ibicencas que hacían daño a la vista con ese blanco tan intenso que las caracteriza.

 

Esta obra de Santiago Rusiñol me inspiró esta Entrada

rusignol

El blanco de cal en España se ha utilizado desde hace siglos para revestir las paredes y tapias de adobe de las casas de sus pueblos, siendo esta una costumbre muy extendida sobre todo en la mitad Sur.

Así pues, en los pueblos de La Mancha, es una costumbre muy popular el jalbegado o encalado anual de las fachadas. Con ello se logran tres fines: uno de carácter meramente estético, blanqueando y otorgando una más digna apariencia al, a menudo, tosco y pobre material de los muros; el segundo, de más práctica y funcional naturaleza, al conseguir con el color blanco de la fachada el reflejo de buena parte de la radiación solar, haciendo que los muros absorban menos energía calorífica y los interiores permanezcan más frescos en los inmisericordes calurosos veranos manchegos; y la tercera, de finalidad antiséptica, derivada de la alta alcalinidad y poder desinfectante de la cal.

Por otra parte, el uso del azulete o añil en los zócalos de las fachadas tiene un origen de claras influencias mediterráneas. Pintando los zócalos de los muros, se evita el rápido deterioro estético que las salpicaduras y, en tiempos pasados, también el roce de los animales que se utilizaban para las labores del campo, producían en el blanco de la cal de la fachada. Pero, además de esta práctica finalidad, el uso del azulete en puertas y ventanas, obedecía también a otras de significado mucho más trascendente, como la de ahuyentar al demonio y a todos los males con él relacionado, una superstición ésta también de un muy probable origen mediterráneo. Por último, el azulete se ha venido utilizando, en diversas fechas señaladas, para marcar con él las fachadas de las casas donde habitaban las mozas solteras en edad de merecer.

El azul en Aragón

El color añil se obtenía en el pasado mezclado el azulete destinado a blanquear la ropa con la cal. La tradición de esta técnica de pintado de fachadas es morisca. El pintado de fachadas en las casas de Aragón era tradición durante los siglos XVII y XVIII que fuese de color añil.

http://mapiser.com/blog/262-el-anil-tipico-color-de-las-fachadas-aragonesas

Algunos ejemplos en España y Marruecos

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Como curiosidad, conviene saber que en muchas ocasiones se encuentran en las viviendas antiguas de nuestros pueblos trazas de azul añil que decoraban los recercados de puertas y ventanas, ya que tradicionalmente se creía que este color espantaba a los demonios e impedía su entrada por los huecos. Otra peculiaridad es que no hace tantos años, la lechada de cal solía mezclarse con clara de huevo para lograr una mejor fijación del encalado gracias a la albúmina que contiene.

La dureza de la vida en la mar obligaba a que se empleara hasta el último recurso disponible, por ello los pueblos pesqueros suelen ser coloristas en la decoración de sus puertas y ventanas, ya que el excedente de pintura de las barcas, se aprovechaba para proteger la carpintería de las viviendas.

 

Colores de la Arquitectura Mallorquina

También en Grecia

El azul verdadero

Al menos desde el siglo XII los europeos contrajeron la fiebre del azul y establecieron contacto con la provincia de Badajshán (hoy en Afghanistán) para comprar lapislázuli.

Pocos conocen el camino que conduce a las minas de Darreh-Zu, y aunque muchos lo hicieran, de poco o nada les serviría. La mayor parte del año, la nieve cierra el paso entre las montañas y el invierno de esta región es tan cruel que asesina a sus propios habitantes. Apenas es posible hacer el viaje en el verano. Entonces, si uno decide hacerlo, hay que cargar el burro de provisiones y andar a pie durante kilómetros. No hay árbol ni planta que crezca entre estas rocas grises, los que sí brotan son los bandidos y los contrabandistas. En el tramo final, se debe escalar la pendiente casi vertical de las montañas.  

Si bien los europeos tenían una amplia gama de colores –los había anaranjados y brillantes, oscuros y contundentes, hechos de arcilla, de raíces y de insectos raros– pocos se hacían a partir de una piedra semipreciosa. En nada se parecía este azul a los otros, a los que la luz carcome, a los que se deslavan con el tiempo y quedan crudos, torpes, casi blancos. El azul del lapislázuli es otro. No brilla, más bien parece que vibra, que palpita. El azul del lapislázuli es otro. No brilla, más bien parece que vibra, que palpita. A partir de la Edad Media, los pintores –entre los que se cuentan Rafael y Sassoferrato– fueron creando una convención que perduró más allá de las etapas de la historia del arte (más allá del Renacimiento o del Barroco): solo el ultramarino, el color que sale del lapislázuli, era digno de adornar el manto de la Virgen o los paños sagrados de Jesús.

http://www.letraslibres.com/mexico-espana/el-azul-verdadero

Para saber más

http://www.airesdelamancha.com/el-anil-y-blanco-en-castilla-la-mancha/

MªÁngeles Pozuelo

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