Jardinosofía : Una historia filosófica de los jardines

Me descubre mi sobrina Carmen,  arquitecta, que reside y trabaja en Ibiza, este libro que habla de los jardines desde una perspectiva filosófica. Este filósofo-jardinero, Santiago Beruete, nos sugiere ideas para ser feliz con poco y disfrutar de lo que la naturaleza nos brinda.

«Si quieres ser feliz una hora, bebe un vaso de vino;
si quieres ser feliz un día, cásate;
si quieres ser feliz toda tu vida, hazte jardinero».
Proverbio chino

Desde los jardines colgantes de Babilonia hasta los huertos ecológicos de las «guerrillas urbanas», el jardín ha sido un reflejo de la sociedad. Quien tiene la suerte de contar con un trozo de verde alrededor de su casa, se enfrenta a una decisión complicada: ¿vallarlo y cultivar coles? ¿Decorarlo con una línea de setos perfectamente recortados? ¿Colocar unos columpios y una fuente? ¿Sentarse allí a mirar el horizonte pensando en la inmensidad del cosmos? Y parecidas preguntas se hacían ya los filósofos presocráticos, los decadentes franceses versallescos y el primer misántropo que se fue a vivir a unas ruinas en medio de un bosque. La forma en que usamos esa «naturaleza domesticada» que son los jardines evoluciona con el mundo, y con cada persona. Y en este libro se narra a través de los jardines de los pensadores, los artistas y los arquitectos de la historia. Una historia que es la de la felicidad, la buena vida y el uso del tiempo y del espacio, en un libro único que habla sobre todo del placer.

http://www.turnerlibros.com/book/jardinosofia.html

Los jardines expresan no solo una cosmovisión y un proyecto de sociedad, sino también un ideal de vida y un modelo ético. Los jardines han constituido desde la antigüedad una metáfora intemporal de la buena vida, una representación sensible de la felicidad y un valioso documento de los sueños de perfección social. Además de plasmar de forma privilegiada la relación del hombre con la naturaleza y de traducir en un lenguaje plástico y sensorial la ideología vigente en cada etapa histórica, transmiten mensajes cifrados del inconsciente colectivo y materializan fantasías utópicas.

No se tiene la misma experiencia del jardín como jardinero y artífice que como espectador y paseante. Mientras que, para el primero, las manipulaciones del entorno físico y la ordenación del espacio representan un medio de expresión de su individualidad, para el otro el jardín constituye sobre todo una obra de arte viva, un texto vegetal dotado de una rica simbología, que se ofrece a la lectura de la sensibilidad y de la inteligencia. Los jardines cuentan un relato al visitante. Salir al jardín siempre supone entrar en nosotros mismos.

Difícilmente se puede exagerar la importancia del jardín en la historia de las ideas y la concepción de la buena vida. En primer lugar porque es uno de los espacios eutópicos por excelencia, bello y feliz, como genealogía mítica que se remonta al génesis. Desde el más suntuoso parque de recreo hasta el más humilde huerto familiar, invoca el recuerdo del edén, arquetipo de las utopías y todos los paraísos soñados por la humanidad. Jardinería y filosofía restauran cada una a su manera nuestra confianza en el mundo, constituyen un modo de vida y un discurso. (Santiago Beruete, Profesor de Filosofía y Sociología).

http://cultura.elpais.com/cultura/2016/06/02/actualidad/1464886345_856284.html

“Santiago Beruete ha estado diez años cultivando su jardín en el campo ibicenco.«El jardín me ha enseñado una felicidad basada en necesitar poco y en el reposo.» Dice que su libro Jardinosofía sería otro si no lo hubiera escrito con las manos encallecidas por la azada, la podadora y las tijeras. Que convertir un trozo de tierra en algo parecido a una arcadia le enseñó cosas que no se aprenden en los libros. Beruete ha vivido los últimos diez años en el campo ibicenco,preparándose infusiones con plantas de su jardín y elaborando mermeladas con las frutas que recogía extendiendo los brazos. Ahora se ha mudado al casco antiguo de Ibiza y cultiva un jardín-huerto en su gran terraza. Estuvo a punto de trasladarse a Madrid, por motivos laborales, pero al final desistió:«Estoy demasiado asilvestrado»,confiesa divertido.«Me gusta este tipo de vida con un pie en la naturaleza». —¿Qué reflejan los jardines? —Son de una gran riqueza simbólica, nos permiten visualizar conceptos muy abstractos. Nos enseñan cómo nos hemos representado la felicidad los seres humanos. Reflejan los ideales morales, estéticos y políticos de cada época. Y en ellos se puede escuchar esa especie de vieja y ambivalente melodía del amor por la naturaleza que hemos sentido los hombres. —¿Qué expresan los jardines de hoy? —En esta época marcada por la aceleración, el individualismo consumista y el narcisismo, los jardines son quizá todavía pequeños espacios de resistencia, de contestación social. Nos llevan por otro derrotero, se convierten en una escuela moral. Los valores imprescindibles para el cultivo de un jardín son también ingredientes básicos para una buena vida: constancia, perseverancia, humildad, paciencia, gratitud…No concibo ninguna buena vida, sea cual sea la fórmula –¡y yo no la conozco!– que no incluya los beneficios que reporta el jardín: el reposo, la tranquilidad, la libertad interior, la serenidad. Ahí aprendemos muchas lecciones. —¿Apreciamos los jardines lo suficiente? —Cuanto más nos urbanicemos más necesidad vamos a tener de recuperar la naturaleza. Yo creo que la edad de oro de los jardines está por llegar. Hay un movimiento en todas las grandes ciudades del mundo que busca renaturalizar los espacios urbanos. Quizá sea la dinámica del ser humano. Siempre nos hemos sentido lle- vados por la nostalgia del paraíso perdido y, a la vez, por el deseo de un mundo mejor. —Supongo que te consideras un jardinero… —Sí. Lo que empezó siendo una afición se ha convertido en un estilo de vida, una forma de estar en el mundo. El jardín es para mí un entorno de cariño, una buena escuela del cuidado: si cuidas tus plantas es más fácil que acabes cuidando de las personas que te rodean”. 

 

http://www.cuerpomente.com/ecologia/estilos-de-vida/entrevista-santiago-beruete-jardinsofia_1087

Referencias y enlaces

http://cultura.elpais.com/cultura/2016/06/21/babelia/1466510650_828099.html

http://www.turnerlibros.com/blank/el-jardin-es-un-antidoto-contra-la-celeridad-de-nuestro-tiempo.html

http://www.turnerlibros.com/blank/%3C%3Cque-la-muerte-me-halle-sembrando-coles-en-mi-jardin%3E%3E.html

http://www.turnerlibros.com/blank/%3C%3Cel-jardin-es-un-acto-de-rebeldia-frente-al-consumismo%3E%3E.html

MªÁngeles Pozuelo

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