Plantas triangulares

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A veces no reparamos en la belleza de las cosas sencillas. Una visión de algunas de las plantas u hortalizas cercanas nos hace pensar qué ingeniosa y caprichosa es la naturaleza. Estas son algunas muestras de este diseño tan caprichoso y geométrico.

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http://www.247friend.net/blog/PakkadNi/2015/04/28/entry-1

Un cojín que parece una planta

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A partir del comentario de Iván, nuevo seguidor, he ampliado información y descubierto la “sucesión de Fibonacci” y a Leonardo de Pisa.

Los botánicos han demostrado que las plantas crecen a partir de un pequeño grupo de células situado en la punta de cada sección que crece: ramas, brotes, pétalos y otras. Este grupo se llama meristema. Las células crecen y se ordenan en espiral: cada una se “dirige” a una dirección manteniendo un cierto ángulo en relación al punto central. Lo asombroso es que un solo ángulo puede producir el diseño de organización óptimo, sin que importe cuánto más va a crecer la planta. De modo que, por ejemplo, una hoja situada en el inicio de un tallo será tapada lo menos posible por las que crecen después, y recibirá la necesaria cantidad de luz solar. Y ese ángulo de rotación corresponde a una fracción decimal del número áureo: 0.618034″.

Simplemente, las plantas que acomodan sus semillas de esta forma logran “meter” una mayor cantidad de ellas en el mismo espacio, “economizando” valiosos recursos. A lo largo de los milenios, la selección natural las ha premiado con la proliferación, a la vez que ha extinguido a las menos eficientes. La razón por la que los números de Fibonacci pueden encontrarse en tantos ejemplos de la naturaleza, también se relaciona estrechamente con el nexo que existe entre esta sucesión y el número áureo, motivo por el cual los griegos encontraban “tan naturales y agradables” las obras que se basaban en él. Como lo explica el profesor y matemático inglés, Dr. Ron Knott (Universidad de Surrey, Reino Unido).

Las margaritas también obedecen a esta secuencia, y acomodan sus semillas en forma de 21 y 34 espirales. Las piñas, prácticamente cualquier variedad que encuentres, también presentan  un número de espirales que coincide con dos términos de la sucesión de los números de Fibonacci, por lo general 8 y 13  o 5 y 8. Cuando uno comienza a bucear un poco en la forma en que los vegetales crecen o acomodan sus semillas, pareciera que se han programado en sus códigos genéticos los términos de la sucesión de Fibonacci. Sin embargo, solo se trata de los resultados de la evolución, una cuestión meramente práctica que coincide con los números de Leonardo.

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http://www.neoteo.com/la-sucesion-de-fibonacci-en-la-naturaleza/html

Algunos enlaces más para los más curiosos

http://www.quo.es/naturaleza/la-espiral-de-fibonacci

MªÁngeles Pozuelo

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6 thoughts on “Plantas triangulares

  1. Increíbles!! gracias por invitarnos a fijarnos más en estos detalles, que a veces nos pasan desapercibidos.

    Esto se le llama mirar para realmente mirar con los ojos del corazón.

    Gracias como siempre… nos sorprendes con cada entrada.
    Besosss y feliz tarde

    Me gusta

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