El maravilloso mundo de los árboles (II) : El Almez “Celtis australis”

almez del Botánico de Madrid
Almez del Real Jardín Botánico de Madrid

Hasta hace unos años que vi llenarse de esta especie la ciudad de Toledo, no sabia nada de este árbol y menos que encerrara tantas historias que contar.

Es un árbol de crecimiento rápido, de porte lustroso y de tronco muy bello que a mí me atrae mucho. También hace tres años uno de mis hijos me descubrió sus frutos, que son comestibles, que veo que que reciben diferentes nombres según el lugar :

  • almecinas
  • almércigas

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Al parecer, en mi infancia, los chicos introducían los huesos de estos pequeños frutos en un bolígrafo tipo bic vació y desde ellos propulsaban las semillas al exterior, a modo de proyectil. Leo, asimismo, que llegaban a venderse en los puestos de chucherías.

Os remito a este enlace de Cordobapedia

http://cordobapedia.wikanda.es/wiki/Almezo

Remito también a esta página en la que hablan de otros frutos de los que hablaré en otra ocasión como el del Azufaifo :

https://tiachea.wordpress.com/2008/10/25/frutos-de-otono-azofaifas-maholetas-serbas-etc/

Quien muestre más interés

http://fichas.infojardin.com/arboles/celtis-australis-almez-almecino-latonero.htm

Además de todas estas propiedades del almez que se recogen aquí, el almez sirve, como tantas otras especies, para dar sombra, para sentarse bajo él y reflexionar. Yo misma escribí esto bajo un majestuoso almez en  la Sierra de Gata, en la localidad de Acebo  (Cáceres) el 15 de Junio de 2013 : ” Instalados unos días en un paraje acompañados de paisajes y sonidos naturales, reflexiono al tiempo que desconecto de la rutina, procurando olvidarme de las preocupaciones cotidianas. Rabilargos y ruiseñores, cuco y abubillas nos envuelven con su variedad de cantos. El grillo también hace su presencia. Un inmenso techo azul celestial estrellado, se cierne sobre nosotros. Me dejo llevar, disfruto de la brisa y el silencio que impera”.

En Montoro y dentro del Parque Natural de las Sierras de Cardeña y Montoro, también se encuentran almeces entre otras especies que podéis ver en esta página

http://www.visitterritorioscorcheros.es/project/parque-natural-de-la-sierra-de-cardena-y-montoro/

Espero poder completarla con algún recuerdo de infancia de la mano de mi hermano Antonio Luis  y sus amigos de Montoro porque creo que tiene una historia similar a la que comenta Felipe Vila en Málaga. De momento, dejo este enlace que también nos habla de la abundancia de almeces en las riberas del río Guadalquivir a su paso por Montoro.

montoro

http://cordobapedia.wikanda.es/wiki/Ruta_de_la_Virgen_de_Gracia_y_el_Arboretum_(Montoro)

Descubro en este blog “El Toledo olvidado”

http://toledoolvidado.blogspot.com.es/2008/04/un-almez-viejo-ermita-del-valle.html

muchas curiosidades y propiedades para i desconocidas del almez. dejo esta representativa foto del singular almez que está junto a la Ermita del Valle en Toledo

almez del Valle
Foto tomada hace más de 150 años

Foto actual

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Cuenta el autor del blog. Eduardo Sánchez Butragueño,  que su padre, Ricardo Sánchez Candelas, publicó un libro que vi la luz en 1998 “De árboles en Toledo”  donde no incluyó el almez. Dice su autor  que este libro es “un reposado tránsito, cordial y melancólico, por la ciudad de Toledo a través de sus árboles”. Se trata de una obra a caballo entre el ensayo, la autobiografía y la obra de divulgación científica.

Merece la pena asomarse a la página y ver el recorrido histórico en imágenes que hablan por si solas.

Dejo también el enlace a este blog  : “Un paseo manchego” no sólo en lo relativo al almez sino a la amplia información a flora y fauna.

Debido al juego que las almecinas, almencinas o almezas, según los topónimos, han dado en la infancia de muchos niños, dejo aquí lo que nos cuentan Felipe Vla y mi hermano Antonio Luis.

  • Lo que dice Felipe Vila :

Las llamábamos  “almencinas” probablemente por no ser un fruto muy conocido y haber oído su nombre de los vendedores ambulantes.
Yo recuerdo que había un almez en un colegio de monjas, cercano a nuestra casa, y los chavales trepábamos a la tapia para coger sus frutos. En cierta ocasión, mientras nos preparábamos para la escalada del muro, recibimos el contenido de un cubo de agua. Lo del bolígrafo bic es algo moderno, en mi infancia utilizábamos canutos de caña de la longitud de la palma de la mano, lo que permitía ocultarlo, y nos bombardeábamos los de la pandilla en los cines de verano.”

  • Lo que que cuenta mi hermano Antonio Luis sobre el uso que le daban al fruto del almez en Montoro
“En Montoro los frutos los llamábamos ALMEZAS y una vez comida su carne o pulpa, se utilizaba el hueso para ser lanzado con canutos finos de caña de bastante longitud (como medio metro) a manera de CERBATANAS.
Estos canutos los encontrábamos en los linderos de las acequias y eran los que pertenecían al extremo de las cañas que llamábamos PLUMEROS
cañas
porque acababan en un penacho (ve imagen) que una vez cortado, se seleccionaba la parte del mismo que no tenía nudos intermedios. Hacíamos guerrillas por grupos enfrentados.

También vivimos esta experiencia con los árboles de esos frutos que había en la carretera que iba desde la Ciudad Jardín al Aeropuerto de Córdoba, la cual se encontraba en construcción a principios de los años 60.”

  • Lo que cuenta Manuel Benitez, también cordobés aunque no torero :

“Almerzas > almersas” por el seseo de Montoro, Córdoba. Casi todo pellejo bien áspero las verdes, pasables las canelas y qué buenas y dulces las casi negras. Poca carne y mucho hueso para daño mayor en el cogote de los niños o en las piernas de las niñas. Por allí y entonces, bolígrafos tampoco: canutos de las cañas cerca del río o algún arroyo. Portábanse las “almerzas > almersas” en un saquito de tela confeccionado quizá por las madres para aquellas lejanas “guerras”.

Miguel, el hijo menor de mi amiga Mamen, leyendo en la mecedora con los almeces al fondo

Animo a los seguidores a que nos cuenten sus historias.

MªÁgeles Pozuelo

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7 thoughts on “El maravilloso mundo de los árboles (II) : El Almez “Celtis australis”

  1. Lo del bolígrafo bici es algo moderno, en mi infancia utilizábamos canutos de caña de la longitud de la palma de la mano, lo que permitía ocultarlo, y nos bombardeábamos los de la pandilla en los cines de verano.

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  2. Ya veo que ha sido algo extendido ya fuera en el Sur o en Centro de la Península.
    Preguntaré a mi hermano que es de tu quinta con qué las disparaba él. por cierto, ¿cómo las llamábais vosotros?; ¿Había muchos almeces en Málaga en tu infancia?

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  3. Las llamábamos ” al encinas” probablemente por no ser un fruto muy conocido y haber oído su nombre de los vendedores ambulantes.
    Yo recuerdo que había un almez en un colegio de monjas, cercano a nuestra casa, y los chavales trepábamos a la tapia para coger sus frutos. En cierta ocasión, mientras nos preparábamos para la escalada del muro, recibimos el contenido de un cubo de agua.

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  4. ¡Cómo me ha hecho reír lo del cubo!. Si que me lama la atención que esos frutos tan diminutos los vendieran los vendedores ambulantes o se vendiesen en los puestos de chucherías.

    Completé esta mañana la Entrada con unas reflexiones que hice bajo un almez en la Sierra de Gata (Cáceres), en la localidad de Acebo. Fue en 2013 y no en 2010 como escribí. Ahora rectifico.

    Esta mañana he hecho fotos de un singular azufaifo que hay en un chalet cercano del que hablaré en breve y he prensado hojas de almez que ya colgaré.

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  5. “Almerzas > almersas” por el seseo de Montoro, Córdoba. Casi todo pellejo bien áspero las verdes, pasables las canelas y qué buenas y dulces las casi negras. Poca carne y mucho hueso para daño mayor en el cogote de los niños o en las piernas de las niñas. Por allí y entonces, bolígrafos tampoco: canutos de las cañas cerca del río o algún arroyo. Portábanse las “almerzas > almersas” en un saquito de tela confeccionado quizá por las madres para aquellas lejanas “guerras”.

    Pero flores. “Acelerado” vídeo recomendado hoy martes y trece por LE MONDE (flores de cactus, con nombres muy particulares, abriéndose en “time-lapse”):

    “BEAUTIFUL CACTI BLOOM BEFORE YOUR EYES. Une vidéo en accéléré montrant quinze variétés de cactus en train de fleurir a été mise en ligne sur le compte YouTube de National Geographic.”

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